México femenil terminó su participación en el Mundial Femenino Sub-20 de Polonia 2026 con apenas un punto, después de empatar ante Benín y perder frente a Polonia y Argentina. El equipo mexicano tuvo ventaja en sus tres partidos, pero fue incapaz de sostenerla.
El Tricolor finalizó en el tercer lugar del Grupo A, con cinco goles a favor y siete en contra. Estos fueron los factores que explican su eliminación.
1. México dejó escapar siete puntos
La Selección Mexicana estuvo en ventaja en sus tres encuentros:
- Ganaba 2-0 ante Benín y terminó empatando 2-2.
- Se adelantó 1-0 frente a Polonia, pero perdió 2-1.
- Remontó y se puso 2-1 contra Argentina, que finalmente ganó 3-2.
México dejó escapar siete puntos desde posiciones ganadoras. De haber conservado esas ventajas, habría terminado la fase de grupos con ocho unidades.
2. Los minutos finales se convirtieron en una pesadilla
Cinco de los seis goles recibidos por México llegaron a partir del minuto 56. Además, cuatro se produjeron desde el 76’.
Los tantos que determinaron los resultados llegaron al 87’ ante Benín, al 76’ frente a Polonia y al 90+2’ contra Argentina. El equipo compitió, pero perdió concentración y control conforme avanzaron los partidos.
3. Una defensa numerosa que no garantizó seguridad
México comenzó sus encuentros con varias defensoras. Sin embargo, la estructura conservadora no evitó que el equipo recibiera siete goles y perdiera sus ventajas.
La cantidad de jugadoras en la última línea no se tradujo en capacidad para defender los resultados durante los momentos decisivos.
4. El mismo once en los primeros dos partidos
El cuerpo técnico repitió exactamente la misma alineación ante Benín y Polonia. La continuidad buscaba consolidar una estructura, pero también redujo las oportunidades para probar soluciones diferentes.
La primera modificación en el once inicial llegó hasta el partido decisivo contra Argentina, cuando Ana Torres y Deiry Ramírez reemplazaron a Arantza Segura y Noemí Villalobos.
5. Nueve jugadoras fueron titulares en los tres encuentros
Camila Vázquez, Michel Fong, Natalia Muñoz, Berenice Ibarra, Ashlee Mora, Yareli Valadez, Alexa Soto, Alice Soto y Montserrat Saldívar comenzaron los tres partidos.
La base de México permaneció prácticamente inamovible. Además, Camila Vázquez, Michel Fong, Natalia Muñoz, Berenice Ibarra, Yareli Valadez y Montserrat Saldívar no fueron sustituidas durante la fase de grupos.
6. Los cambios llegaron cada vez más tarde
El minuto del primer movimiento mexicano fue retrasándose conforme avanzó el torneo:
Contra Benín: 53’.
Contra Polonia: 61’.
Contra Argentina: 73’.
En el partido que México estaba obligado a ganar, el primer cambio llegó 20 minutos más tarde que en el debut.
7. Poco margen de reacción contra Argentina
México realizó su primer movimiento ante Argentina al 73’, cuando todavía ganaba 2-1. Después del empate argentino al 78’, los siguientes cambios llegaron hasta el minuto 87.
Noemí Villalobos y Jalen Chaney ingresaron a tres minutos del final del tiempo regular, mientras que Mia Villalpando entró durante la compensación. Las modificaciones tuvieron muy poco tiempo para influir antes del gol argentino al 90+2’.
8. Deiry Ramírez aprovechó una oportunidad tardía
Deiry Ramírez disputó solamente los minutos finales contra Benín y permaneció en la banca frente a Polonia. Su primera titularidad llegó ante Argentina y respondió con los dos goles mexicanos.
Terminó como la máxima anotadora del equipo a pesar de iniciar solamente un partido. Su rendimiento deja abierta la pregunta sobre si debió recibir más oportunidades desde las primeras jornadas.
9. Cuatro jugadoras no tuvieron minutos
Mariangela Medina, Valentina Murrieta, Alexa Martínez y Abril Fragoso no participaron durante la fase de grupos.
El reducido margen de rotación concentró la responsabilidad en un grupo muy definido y limitó la búsqueda de variantes cuando el equipo comenzó a mostrar dificultades para cerrar los encuentros.
10. Cinco goles no fueron suficientes
México contabilizó cinco goles:
Deiry Ramírez: 2.
Alice Soto: 1.
Montserrat Saldívar: 1.
Autogol de Martyna Bartczak: 1.
Solamente cuatro fueron anotados directamente por futbolistas mexicanas. Aunque el equipo consiguió marcar en los tres encuentros, su producción ofensiva no compensó los siete tantos recibidos.
Una eliminación construida durante los cierres
México no fue superado durante los 90 minutos de cada partido. Tuvo momentos favorables, marcó en los tres encuentros y llegó a colocarse en ventaja ante todos sus rivales.
La eliminación se explica principalmente por su incapacidad para gestionar los marcadores, la vulnerabilidad durante los cierres y la tardanza de varias decisiones desde el banquillo.
El Tricolor regresó a casa con un punto, pero también con una estadística difícil de ignorar: pasó de estar en condiciones de sumar ocho unidades a quedarse con solamente una. Más que falta de competencia, hubo una alarmante incapacidad para convertir las ventajas en victorias.