Tigres Femenil arrancó el World Sevens Football con la energía de un rayo y el protagonismo absoluto de María Sánchez, quien se adueñó del partido con un hat-trick de otro planeta para sellar la remontada 3–2 sobre AFC Toronto en un duelo frenético, lleno de ida y vuelta y con la intensidad que define este formato.
El partido inició con drama instantáneo. Toronto aprovechó un error en salida y Esther Okoronkwo marcó el 1–0 al minuto 5 con un disparo raso cruzado que sorprendió a la defensa felina. La respuesta de Tigres fue inmediata: apenas un minuto después, María Sánchez conectó un zurdazo violento desde fuera del área que explotó en las redes para el 1–1. El gol encendió al equipo, que comenzó a dominar la posesión y a empujar al cuadro canadiense hacia su área.
La segunda mitad devolvió el desorden y la emoción. Toronto recuperó la ventaja al minuto 17 con una jugada colectiva precisa: Kaylee Hunter envió un centro quirúrgico y la capitana Nikayla Small definió con serenidad para poner el 2–1. Pero el golpe no descontroló a Tigres, porque el partido ya tenía dueña.
María Sánchez encendió otro capítulo del show: primero, al minuto 21, con un amague elegante que abrió espacio para un tiro colocado al rincón, imposible para la portera, para el 2–2. Y solo dos minutos más tarde, al 23’, firmó su obra maestra: un remate cruzado de zurda, potente y milimétrico al ángulo inferior, que completó su hat-trick y volteó el marcador 3–2.
La recta final fue pura adrenalina. Toronto lanzó cambios, piernas frescas y presión alta para buscar el empate, pero Tigres mostró carácter, cerró líneas y tuvo en Greta Espinoza y Eve Périsset a sus muros defensivos para sostener el triunfo.
Fue un debut explosivo, una declaración de intenciones y una actuación individual que ya marca la narrativa del torneo: María Sánchez está en modo estrella absoluta y Tigres llega para competir con fuego, velocidad y contundencia.