Antes del silbatazo inicial en el duelo entre América femenil y Xolos, se vivió un momento que tocó el alma de la tribuna. 22 niños con autismo bajaron a la cancha durante el calentamiento del equipo azulcrema, en una emotiva dinámica de inclusión.
Lo más especial llegó al instante: cada jugadora azulcrema les obsequió un par de audífonos de cancelación de ruido, diseñados para que los niños pudieran disfrutar del ambiente del estadio sin sentirse abrumados por el sonido.
El gesto fue recibido con aplausos desde las gradas y con sonrisas sinceras desde la cancha. Las jugadoras del América femenil se acercaron con calidez, abrazaron a los niños, se tomaron fotos y los acompañaron brevemente mientras los altavoces retumbaban con la música del estadio.
Este tipo de acciones refuerzan el compromiso del club con la diversidad y la accesibilidad, en línea con el mensaje que portaban las propias jugadoras en el uniforme: “Jugamos por el planeta”, ampliando el sentido de responsabilidad social más allá del medio ambiente.
En medio de la goleada 4-1 sobre Xolos, este momento se robó los reflectores por su valor humano.