Después de su paso exitoso por la Selección de Panamá, donde construyó una estructura sólida y dejó huella, Ignacio Quintana asumió un nuevo reto: dirigir a San Luis Femenil en la Liga MX Femenil. En entrevista exclusiva con Espartanas MX, el entrenador compartió los motivos detrás de su decisión, su filosofía táctica y la evolución que observa en el futbol mexicano desde su llegada.
“No pensaría que fue un reto porque parecería que uno viene a solucionar cosas, sino que me sentí muy identificado con esas ganas de trascender”, explicó Quintana sobre por qué aceptó el proyecto potosino. “Vengo con esa misma hambre aquí a San Luis a tratar de crear este proyecto”.
Y es que el técnico no oculta su reconocimiento por el trabajo previo de Adriana Águila, quien encabezó el proyecto antes de su llegada. “Adriana ha hecho un trabajo increíble, que de repente la gente no lo ve, pero hay que valorarlo. Si bien los resultados no se habían dado, hay algo sobre lo que se puede trabajar.”
El proyecto de Ignacio Quintana con San Luis Femenil va mucho más allá de los resultados inmediatos. Su filosofía valiente, la apuesta por el talento joven y su experiencia internacional lo colocan como uno de los entrenadores a seguir en la Liga MX Femenil.
Consciente de las limitaciones estructurales, pero convencido del potencial de sus jugadoras, Quintana representa una visión del fútbol que cree en el trabajo, la constancia y la inspiración como motores de transformación.
Filosofía valiente y cambio de chip mental
Uno de los sellos distintivos de Ignacio Quintana como técnico es su enfoque valiente, que busca transformar no solo la forma de jugar sino también la mentalidad de sus futbolistas.
“Lo describo como una filosofía valiente. Queríamos ese cambio de chip mental, que las jugadoras se atrevieran a hacerlo. No solo luchar contra corriente, sino proponerse ser protagonistas”, dijo con convicción.
“Muchas de las jugadoras ya tienen experiencia en Liga MX, en otros equipos, inclusive alguna ya fue campeona; tengo una subcampeona del mundo. Es un proyecto que creo que tiene mucho potencial. La valentía sería el resumen perfecto para definir cómo vemos este modelo de juego”, subrayó.
De la élite internacional a la Liga MX Femenil
Para Quintana, la transición desde el fútbol de selecciones al entorno de un club mexicano también ha sido reveladora. “Desde afuera la Liga MX Femenil se ve muy distinta. Ha evolucionado, el tema de extranjeras hizo que fuera más pareja. Pero sigue habiendo esas ‘tres ligas dentro de la Liga’, aunque las sorpresas ya no son tan sorpresas.”
Lo dice alguien que ya ha vencido este Torneo Clausura 2025 a una potencia como Rayadas. “Pudimos ganarle a Monterrey, y eso habla de que se puede competir. Estamos claros que somos un proyecto económicamente poco competitivo si nos comparamos con otros clubes, pero eso no es excusa para competir y estar en media tabla o incluso más arriba”, remarcó.
Construcción desde la cantera: sub-19 y motivación
La base del proyecto de Quintana no está solo en el primer equipo, sino también en el desarrollo de jugadoras jóvenes. “Antes de llegar ya estaba el proceso de la sub-19, una muy buena generación que llegó a la final. Fue mi primer acercamiento al club”, confesó.
Reconoce que San Luis no es la principal opción para muchas futbolistas, pero el trabajo desde fuerzas básicas es aún más fundamental .
“Nos toca motivar a estas nuevas generaciones. Si se llega a hacer una sub-17, nos vamos a involucrar al 100%. Queremos que no solo vean al equipo de primera división como inspiración, sino como un objetivo real de estar aquí”, destacó.
Regularidad, lesiones y exigencia interna
Uno de los grandes desafíos del equipo ha sido mantener la consistencia. “La regularidad es lo que nos ha golpeado. Tuvimos una buena racha de partidos, incluso en derrotas se jugó bien, como contra Tigres”, explicó.
Si bien han sufrido bajas por lesión, el técnico no se escuda en ello. “La exigencia la pusimos nosotras mismas, se generó cuando le ganamos a Monterrey. Después nos costó mantenernos ahí, porque no estábamos acostumbradas a ese escalón. No es un tema de motivación, sino de adaptación a la exigencia”, señaló.