El gol de la victoria de Esther González en la final de la Concacaf W Champions Cup no solo marcó el título para Gotham FC, también encendió los ánimos en el Estadio Universitario. Tras anotar el 1-0 definitivo al minuto 82, la delantera española corrió directamente hacia la grada de aficionados de Tigres Femenil, frente a la porra de la U, y gritó con fuerza el gol que sepultaba las aspiraciones del equipo local.
El gesto, cargado de adrenalina, desató una oleada de abucheos e indignación entre los incomparables. Pero lejos de amedrentarse, Esther mantuvo su energía encendida durante toda la celebración.
Esther González no solo fue la autora del gol del campeonato, sino también la mejor jugadora del torneo, y no perdió oportunidad para dejarlo claro en el festejo final. Con medalla al cuello, posó sonriente, se tomó selfies con sus compañeras y levantó el trofeo de campeona sin mirar atrás. Mientras la afición local expresaba su frustración, la futbolista española no dejó de celebrar ni un segundo.
El gesto de Esther fue apenas uno de los muchos momentos "calientes" que dejó la final entre Gotham y Tigres. El partido, que terminó 1-0, fue una batalla física y mental entre dos de los equipos más fuertes de la región. Gotham se llevó el título y el boleto al Mundial de Clubes de 2026, pero Tigres dejó claro que el fútbol femenil mexicano está listo para competir al más alto nivel.
Esther, por su parte, se fue con el trofeo, el reconocimiento individual y una grada entera hablando de su nombre. Como suele pasar con las grandes figuras: amada por unos, abucheada por otros, ignorada por nadie.