Pachuca tuvo paciencia. Dominó el balón, acumuló tiros de esquina, probó de media distancia y chocó una y otra vez contra la arquera de Mazatlán, Daniela Solera. El gol se tardaba, pero se sentía inevitable. Y cuando finalmente cayó, el partido se rompió. Las Tuzas derrotaron 3-0 a Mazatlán en un duelo de la Jornada 7 del Clausura 2026 en el Estadio Hidalgo con un segundo tiempo de pegada total, confirmando su jerarquía en casa.
La primera mitad fue un monólogo hidalguense sin recompensa. Llegadas constantes, disparos y balón parado, pero entre atajadas y falta de puntería, el 0-0 se mantuvo al descanso. El complemento cambió la historia. Apenas iniciando, al cuadro de la Bella Airosa le marcaron un penal al 50’. Charlyn Corral tomó el balón pero falló el cobro.
Sin embargo, la goleadora no se quedó con la espinita. Al 57’, volvió a aparecer dentro del área y definió con frialdad para el 1-0. Redención inmediata. Mentalidad de killer: si fallas una, la metes a "la siguiente".
Con el marcador abierto, Mazatlán empezó a desordenarse y Pachuca tomó el control. Al 77’, Nina Nicosia encontró un espacio en el área y marcó el 2-0 tras una jugada rápida. Gol que prácticamente sentenció el duelo.
Y para cerrar la noche con broche elegante, al 86’, recién ingresada, Kelly Caicedo soltó un disparo desde fuera del área que terminó en el fondo de la red. El 3-0 reflejó lo que pasó en la cancha: dominio total, volumen ofensivo y una arquera visitante que evitó que la diferencia fuera mayor.
Mazatlán resistió lo que pudo, pero pasó demasiado tiempo defendiendo. Contra un equipo como Pachuca, eso tarde o temprano se paga.