La Ciudad de México no solo se prepara para recibir partidos de la Copa Mundial de la FIFA 2026. También busca convertir el torneo en una plataforma para acercar el arte, la historia y la cultura a miles de personas a través de un corredor cultural integrado por más de 19 museos.
La iniciativa fue presentada durante la inauguración de Cancha de los Niños GNP en Papalote Museo del Niño, donde representantes de distintos proyectos culturales explicaron cómo el fútbol servirá como punto de encuentro para nuevas experiencias artísticas en la capital del país.
Uno de los impulsores del proyecto, Sharon Zaga, representante del corredor cultural impulsado por Host City Ciudad de México, destacó que la intención es que el Mundial deje un legado que vaya más allá de los estadios.
“Me complace decir que hoy es el museo número 15 que abrimos con una exposición en este camino hacia el Mundial”, señaló.
Un Mundial que también se vivirá en los museos
La iniciativa nació de una reflexión sobre cómo aprovechar el evento deportivo más visto del planeta para acercar la cultura a millones de visitantes.
“¿Por qué no estábamos pensando en hacer algo que derramara más hacia la cultura?”, comentó durante su intervención.
A diferencia de otros grandes eventos internacionales que suelen contar con programas culturales paralelos, los organizadores consideraron que el Mundial representaba una oportunidad única para conectar el fútbol con el arte, la creatividad y la memoria colectiva.
Por ello, diversos recintos comenzaron a desarrollar exposiciones, instalaciones y actividades relacionadas con el deporte desde perspectivas distintas.
Papalote se suma desde la infancia
Dentro de este corredor cultural, Papalote Museo del Niño decidió enfocar su propuesta en las infancias.
La directora general del museo, Alejandra Cervantes, explicó que la institución encontró en el fútbol una herramienta para promover valores como la inclusión, el respeto y el trabajo en equipo.
De esta manera nació Cancha de los Niños GNP, una experiencia que combina actividades interactivas, arte, fotografía y aprendizaje.
La propuesta se suma a las iniciativas que otros museos de la ciudad están desarrollando para celebrar la llegada del Mundial.
El legado que puede dejar el Mundial 2026
Durante la presentación del proyecto cultural, Sharon Zaga recordó que tenía siete años cuando se celebró la Copa del Mundo de 1986 en México y aún conserva recuerdos de aquella experiencia.
“Creo que ese Mundial 2026 se va a vivir de una manera muy intensa, como sabemos vivir los mexicanos”.
La representante del corredor cultural señaló que el objetivo es que las nuevas generaciones también construyan memorias relacionadas con el torneo, pero desde espacios que fomenten la imaginación y la creatividad.
Además, destacó la importancia de seguir impulsando lugares donde niñas y niños puedan jugar, experimentar y desarrollar nuevas ideas en una época marcada por la tecnología y la inteligencia artificial.
“No podemos dejar de pensar en la importancia de la imaginación. Un lugar como Papalote justamente hace eso: regresar al niño a ser niño”.
Una fiesta que busca trascender el fútbol
Los organizadores consideran que el Mundial 2026 será una oportunidad histórica para mostrar distintas expresiones de la cultura mexicana a visitantes nacionales y extranjeros.
Por ello, el corredor cultural buscará ofrecer actividades que complementen la experiencia deportiva y permitan conocer distintas perspectivas sobre el fútbol, la identidad y la vida cotidiana en México.
“La felicidad que se vive es la que se recuerda”, afirmó Zaga.
Con más de una decena de museos ya incorporados y nuevas exposiciones en desarrollo, el proyecto aspira a convertir al Mundial 2026 en una celebración que se viva tanto dentro como fuera de las canchas, dejando una huella cultural que permanezca mucho después del silbatazo final.