Nina Cervantes anunció su salida del Club América luego de cerrar una etapa clave en su carrera profesional como la voz oficial del equipo, un rol que marcó época tanto en el futbol varonil como en el femenil.
A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, la locutora compartió su despedida y agradeció a la institución por los años de trabajo, confianza y experiencias que, aseguró, quedarán para siempre en su historia personal.
“Entré como voz… y salgo como la más grande americanista”, escribió Cervantes, dejando claro que su vínculo con el club trascendió lo laboral.
En su mensaje, destacó que durante su paso por el América tuvo la oportunidad de cantar goles, anunciar alineaciones, entregar reconocimientos y vivir momentos históricos como el tricampeonato, además de formar parte de múltiples campeonatos que consolidaron al club como uno de los más dominantes de su era.
Uno de los aspectos más relevantes de su trayectoria fue convertirse en la primera voz femenil del Club América, un hito que abrió camino dentro de una industria tradicionalmente dominada por hombres. Gracias a ello, Nina Cervantes llevó su voz a cinco estadios de futbol en México y Estados Unidos, consolidándose como un referente dentro y fuera de la cancha, especialmente en la relación con la afición.
En su despedida, también subrayó el vínculo emocional que se generó con la gente azulcrema, desde quienes acompañaban al equipo en el estadio hasta quienes seguían los partidos desde casa.
Para Cervantes, cada alineación coreada, cada gol anunciado y cada título celebrado formaron parte de un proceso colectivo que definió a un “América de época”.
Finalmente, la locutora explicó que su salida responde al inicio de nuevos proyectos profesionales que requieren toda su energía y enfoque. “Los ciclos se cumplen”, escribió, dejando claro que se trata de un cierre consciente y en paz, con la mirada puesta en lo que viene.
Con su despedida, Nina Cervantes cierra un capítulo importante en la historia reciente del Club América, dejando una huella que va más allá del micrófono y que ya forma parte de la memoria del americanismo. Lo vivido se honra; lo que viene, como ella misma dijo, se abraza.