En la Liga MX Femenil no todo se explica con goles, asistencias o minutos jugados. Hay otro lenguaje que se construye partido a partido y que conecta directamente con la afición: los apodos. Sobrenombres que nacen en el vestidor, en la tribuna o en redes sociales y que, con el tiempo, se vuelven parte de la identidad del futbol femenil mexicano.
A continuación, un repaso por algunos de los apodos más conocidos de jugadoras, cuerpos técnicos y figuras de la Liga MX Femenil, nombres que ya forman parte del día a día del torneo.
Tigres Femenil
Mia Villalpando, La Niña de la U.
María Sánchez, Bombi.
Greta Espinoza, La Dama de Hierro.
Belén Cruz, Pollito.
Andrea Hernández, La Chata.
Stephany Mayor, La Generala.
Alison González, Aligol.
América Femenil
Itzel Velasco, Palme.
Bárbara del Real, Barbi.
Nancy Antonio, La Condesa.
Kiana Palacios, Súper Ki.
Aylín Aviléz, La Joyita.
Sarah Luebbert, Expreso de Misuri.
Jana Gutiérrez, Janahoria.
También desde el cuerpo técnico:
Ana Galindo, auxiliar técnica, Pandita.
Alexandro Álvarez, entrenador de porteras, El Mostro.
Pachuca
Jocelyn Orejel, Joce the Boss.
Andrea Pereira, Tía Pére.
Daniela Flores, Blue.
Óscar Torres, director técnico, Rambo.
En el resto de la Liga MX Femenil
Katty Martínez de Rayadas, Katty Killer.
Stephanie Ribeiro de Pumas, R7.
Ruth Bravo de León, La Chúle.
Natalia Macías de Toluca, Tuti.
Cinthia Peraza, Pintorcita.
Araceli Torres de Cruz Azul, Cheli.
Alejandra Lomelí de Cruz Azul, Tepa.
Liliana Mercado de Bravas, Sully.
Chivas Femenil
Cristina Ferral, La Emperatriz.
Carolina Jaramillo, La Comandante.
Joselyn De La Rosa, Choco.
Adriana Iturbide, Boyi, también conocida como La Doctora del Gol.
Eva González Tate, Ratona.
Otros nombres que también cuentan historia
Marlyn Campa de Puebla, Marz.
Juan Pablo Alfaro, técnico de Atlas, Pato.
Édgar Mejía, estratega de Gallos, Chóree.
Los que se extrañan en la Liga MX Femenil
Maga Ovalle en Tigres.
Nicki Hernández, Terrenéitor, en América.
Desirée Monsiváis, La Arquitecta del Gol.
El técnico Mago Velasco en Toluca.
Itzayana Sánchez, La Motomami, en Pumas.
Nayeli Rangel, de Tigres, La hincha que juega.
Anét Vázquez, La Ratona, con historia en Chivas, San Luis y Santos.
Los apodos también forman parte de la narrativa del futbol femenil: reflejan identidad, cercanía con la afición y momentos que quedan en la memoria colectiva. En una liga que sigue creciendo, estos nombres ayudan a contar su historia desde otro ángulo.