En uno de los enfrentamientos más vibrantes del segundo día del World Sevens Football, Deportivo Cali ofreció una exhibición contundente y superó con autoridad 4–0 a Club Nacional, en un partido cargado de pasión y ritmo sudamericano dentro y fuera de la cancha.
Desde el primer minuto, el ambiente marcó el tono: tambores, cánticos, banderas y una hinchada enlazada por el acento y la emoción. Con ese impulso desde las gradas, Cali empezó a tomar el control del partido con transiciones rápidas y disparos de media distancia.
El 1–0 llegó al minuto 10 con una joya de Kelly Ibargüen, quien soltó un derechazo desde fuera del área que se coló en el ángulo superior derecho. Un golazo que desató el delirio de los aficionados y abrió la puerta a un dominio más claro del cuadro colombiano.
Club Nacional intentó reaccionar, pero la presión alta de Cali y su velocidad por los costados marcaron diferencia. En la segunda mitad, el equipo colombiano amplió su ventaja con una contra perfectamente ejecutada que Zharick Montoya definió con frialdad para el 2–0.
La ventaja se amplió de inmediato con un autogol desafortunado para Nacional, que dejó el marcador 3–0 y prácticamente sentenció el partido. Pero Cali no aflojó: en los minutos finales, Leidy Cobos firmó el 4–0 con una definición acrobática por encima de la arquera rival, uno de los goles más celebrados del día.
Fue una actuación sólida de principio a fin por parte de Deportivo Cali, que sumó sus primeros tres puntos del torneo con una presentación equilibrada, energética y contundente. Club Nacional, por su parte, se queda sin margen de error y deberá recomponer rápido si quiere mantenerse con vida en el World Sevens Football.