La Selección Mexicana Femenil abrió el Clasificatorio de Concacaf W rumbo al Mundial de Brasil 2027 con una actuación que quedará registrada para siempre en la memoria del futbol nacional. El triunfo por 0–14 sobre San Vicente y las Granadinas no solo marcó un debut perfecto en el torneo; también se convirtió en la mayor goleada en la historia del Tri Femenil en partidos oficiales.
El equipo dirigido por Pedro López fue contundente, disciplinado y creativo durante los 90 minutos. Desde el inicio, México femenil mostró una superioridad absoluta en posesión, ritmo y lectura táctica, lo que permitió que la goleada creciera con una naturalidad que rara vez se ve en competencias internacionales. La combinación de movilidad ofensiva, presión alta y una conexión impecable entre líneas anuló por completo a las locales, que nunca lograron encontrar respuestas ante la avalancha tricolor.
El marcador no solo reflejó la contundencia de México, sino también el momento histórico que vive el futbol femenil del país. La selección ejecutó un partido serio, maduro y contundente, sin caer en excesos ni desconcentraciones, algo que habla del profesionalismo con el que se está abordando este ciclo rumbo al Mundial.
Con goles desde prácticamente todas las zonas del ataque, el equipo dejó claro que su potencial no depende de una sola jugadora, sino de una estructura colectiva que empieza a consolidarse.
Dentro de la goleada destacó la actuación monumental de Charlyn Corral, autora de siete goles y protagonista absoluta de una noche extraordinaria. Sin embargo, la magnitud del resultado se construyó también a partir del trabajo de Jacqueline Ovalle (3), Scarlett Camberos, Alice Soto, Montserrat Saldívar, María Sánchez y el resto del equipo, que mantuvo una intensidad inalterable de principio a fin. México no bajó el ritmo ni con el marcador abultado, un rasgo que habla de su ambición, su preparación y la claridad con la que afrontan este nuevo proceso.
Esta victoria no es solo un registro estadístico; es una declaración de intenciones. México quiere regresar a un Mundial y lo hace demostrando que hoy es un equipo más fuerte, más completo y mentalmente más preparado que en ciclos anteriores. El 0–14 no es una anécdota aislada, sino un reflejo del trabajo sostenido desde la Liga MX Femenil, el cuerpo técnico y un entorno profesional que ha elevado el estándar competitivo de la selección.
El primer paso rumbo a Brasil 2027 no pudo ser más contundente. México inició su camino con la mayor goleada de su historia y con la sensación clara de que este equipo está listo para competir sin complejos, sin dudas y con la convicción absoluta de que el regreso a la Copa del Mundo no es un deseo: es un objetivo que empieza a tomarse forma desde hoy.