En una noche de nervios, emoción y orgullo nacional, Valentina Murrieta volvió a ponerse la capa de heroína. La arquera mexicana fue clave en el triunfo por penales de la Selección Sub-17 Femenil ante Brasil, al detener dos disparos decisivos y asegurar el tercer lugar del Mundial de Marruecos 2025.
Después del empate 1-1 en tiempo regular —con goles de Kaylane al 78’ para Brasil y un autogol de Evelin al 96’ que salvó a México—, el partido se definió desde los once pasos. Ahí, Murrieta se agigantó bajo el arco como si el peso del torneo no existiera sobre sus hombros.
La guardameta del Tri detuvo los penales de Kaylane y Dany Pereira, mostrando reflejos, lectura y frialdad en los momentos más tensos. Con sus intervenciones, México ganó 3-1 en la tanda, confirmando su lugar en el podio mundial.
“Murrieta” fue coreado por sus compañeras al final del encuentro, símbolo de una generación que jugó con el alma. Su liderazgo, serenidad y confianza se convirtieron en la base emocional del equipo durante el torneo.
Con apenas 17 años, Valentina Murrieta ha demostrado que México tiene arquera para rato. Ya había destacado en fases previas con atajadas clave ante Paraguay y Corea del Norte, y ahora lo confirmó frente a una potencia sudamericana.
El bronce conseguido ante Brasil no solo es una medalla más para el futbol femenil mexicano: es la historia de una arquera que respondió cuando más se necesitaba y que, con sus guantes, selló una página dorada para la Selección Sub-17.